Ubicado al final de una tranquila calle sin salida, este terreno elevado ofrece una vista panorámica de las montañas circundantes. Su escarpada topografía invita a una arquitectura creativa y escalonada, brindando una sensación de amplitud y luminosidad poco común. Gracias a su terreno excepcionalmente despejado y con escasos árboles, su visión de un refugio en la ladera puede materializarse fácilmente, creando una casa que evoca una escapada permanente entre las nubes.